lunes, 13 de febrero de 2012

Un toque científico

Si de algo debemos valernos es lo práctivo y del material manipulable.

Para saciar (un poco) 
la curiosidad, este año he inaugurado el rincón de ciencias= rumbo a un laboratorio.La motivación del niño parte de la propia motivación del docente.


Un frasco de puré de tomates puede ser una probeta. Sólo hace falta medir los líquidos con una jarra de cocina, marcar con pintura (en este caso de uñas), y buscar un corcho que sirva de tapón. Este vidrio es bastante grueso y resiste el agua hirviendo.


A falta de erlenmeyer, buenas son las botellas de esa bebida rica en sales minerales que suelen consumir los deportistas, la tapa original es a rosca.
Recordar mantener todo limpio.

Es bueno contar con envases de diversas formas porque según lo que se coloque (fluído, mezclas efervescentes), las moléculas se desplazarán de modo diferente y la forma del envase influye.

No hemos encontrado cómo sustituir los matrax, cualquier sugerencia...

1 comentario:

  1. Hoy en día, el laboratorio está más nutrido de elementos, y ha ganado mayor espacio en el salón de trabajo. Ya no es el rincón de ciencias.
    Aún no cuento con un microscopio pero es el próximo objetivo.

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