Materiales: una botella pequeña, puede ser de plàstico o vidrio si se pretende algo con mayor transparencia.
Agua y dos sobrecitos de brillantina.
Procedimiento: cargar con agua la botella casi llena. Agregar un sobre y medio en botella como esta (acá usamos dos y queda muy cargado), o dos sobrecitos en el caso de una plástica de medio litro. Tapar.
Voltear.
Si se quiere hacer algo duradero, sellar alrededor de la tapa con Fastix.
Ver cómo cae lentamente la brilantina, produce un efecto visual muy bonito.
La explicación ciéntífica es que la brillantina es menos densa que el agua y tarda mucho en caer.
Tornado
Materiales: dos botellas de gaseosa de litro y medio iguales con sus tapas, no es aconsejable esas blanditas. Aguja o clavo grueso. Cinta aisladora. Agua. Colorante para comidas (opcional).
Procedimiento: colocar 3/4 partes de agua en una de las botellas. Perforar con el clavo caliente o una aguja las tapas plásticas de las botellas. El agujero debe ser de un centímetro más o menos.
Aquí utilizamos agua con colorante para comidas, se ve desde más lejos y es más atractivo. Tapar la botella que tiene agua, y la otra colocar arriba, invertida la que está sin agua. Encintar mucho alrededor de ambas tapas. Inclinar las botellas moverlas en forma circular provocando un tornado. Dar vuelta rápidamente las botellas. Caundo quedan en forma vertical se parecia el efecto.
Este experimento a veces no sale, si no se mueve adecuadamente el líquido, termina funcionando como un embudo. Hay que volver a probar.
Este experimento salpica. Es recomendable usar una palanga o bandeja para poner debajo.
Aquí diseñé un tapón, ambas tapas están unidas con cemento de contacto, luego sellado con Fastix, todo rodeado con goma eva encementada. Porque así queda hecho algo duradero, teniendo en cuenta que puede usarse varias veces. ¡Forma parte del equipo!



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